El proyecto se desarrolla en la isla de Portete, ubicada en la Provincia de Esmeralda, Ecuador, una de las áreas afectadas por el terremoto de 2016. Como resultado de este evento, las 80 familias que vivían en la isla fueron desplazadas al continente, donde se les proporcionó viviendas que no se ajustaban a sus costumbres y carecían de condiciones térmicas adecuadas para la región.
Materiales autóctonos como el bambú, la madera, la paja toquilla y el kade fueron reemplazados por láminas de zinc, bloques y hormigón. Los métodos de construcción tradicionales de la zona, que utilizan materiales fácilmente disponibles, más económicos y sostenibles, fueron estigmatizados como materiales de baja calidad. Esto distanció a las comunidades de acceder a sus propias viviendas construidas con técnicas de construcción tradicionales que dependen de la mano de obra especializada disponible en sus unidades familiares.
Durante los últimos 2.5 años, en colaboración con la comunidad de Portete, hemos estado trabajando en la revalorización de la construcción en bambú y paja toquilla, materiales renovables con bajo impacto ambiental que se encuentran en la región. La intención del proyecto fue desarrollar una serie de tipologías de viviendas de bambú que atendieran a diferentes configuraciones familiares en la zona, considerando su capacidad económica y facilidad de construcción para hacerlas accesibles. Los diseños incluyen espacios abiertos, flexibles y adaptables. La idea central del proyecto fue crear viviendas con una alta calidad térmica, lo que reduciría la necesidad de ventiladores y aire acondicionado.
El primer prototipo de vivienda, Casa Toquilla M, con 71 m2 y un costo de construcción directo de $18,000, está diseñado para albergar hasta 8 personas cómodamente. Se concibe como una plataforma elevada sobre pilotes, diseñada para resistir posibles inundaciones y garantizar la durabilidad del material. El diseño tiene en cuenta las condiciones de vida en la zona, donde los residentes suelen reunirse afuera para disfrutar de la brisa. El espacio comunal se asocia con el área de preparación de alimentos contigua al patio para su consumo.
Los detalles técnicos requeridos para la cubierta de paja toquilla se incorporaron en el desarrollo espacial, aprovechando la inclinación del techo para crear un segundo piso utilizable. Los espacios son abiertos, creando un corredor utilitario que mejora la ventilación cruzada en toda la casa. Se utiliza un sistema de particiones de pambil, altamente resistentes a las condiciones climáticas y la humedad, para cerrar la casa por la noche, eliminando la necesidad de vidrio y utilizando malla mosquitera para permitir el flujo de aire mientras se mantienen alejados los insectos. Se implementa un sistema de recirculación de aire a través de una rejilla de piso de madera que permite que el aire frío circule a la sombra de la casa.
El segundo prototipo de vivienda, Casa Toquilla S, con 64m2 y un costo de construcción directo de $16,000, es el más pequeño de la trilogía inicial de viviendas estudiadas. Es ideal para 6 personas y su distribución es similar a la de Casa Toquilla M, pero elimina los espacios exteriores en el segundo piso, aunque presenta una partición superior completamente abierta para optimizar el espacio y ofrecer los mismos beneficios que un balcón.
A parte de estas dos tipologías iniciales, hemos desarrollado:, Casa Toquilla L, con 82m2 y un costo de construcción directo de $22,000, es una versión de un solo piso diseñada para familias con miembros de la tercera edad o con movilidad reducida. Puede alojar hasta 8 personas. A diferencia de Casa Toquilla M, Casa Toquilla L se divide en tres espacios para preservar la privacidad, según las necesidades de la familia. Incluye dos dormitorios y un área común que también sirve como espacio de descanso. Las estrategias térmicas, como la rejilla de piso para la recirculación de aire y las particiones de pambil con mosquitero, se replican del prototipo anterior. Casa Toquilla XL, con 136m2 y un costo de $46,000 es una tipología pensada en espacios amplios, altos y enfocados en familias que requieren un área social espaciosa para albergar encuentros familiares o sociales. Esta tipología también tiene una elevación mayor desde el piso. Casa Toquilla XS, con 47m2 y un costo de construcción de $18,000, es la unidad de vivienda más pequeña, para una familia de 4 personas. Una vivienda progresiva que contiene mobiliario adaptable y diseñado para acoplarse a un crecimiento en una segunda etapa. Esta vivienda, al igual que Casa Toquilla XL, cuenta con un deck frontal en planta baja que extiende la superficie del área social. Por último, Casa Toquilla T, con 85m2, es una tipología pensada específicamente en una unidad productiva. Este diseño contempla tres espacios habitables, dos habitaciones para dos personas con baño completo y una suite para 4 personas con cocina y área social. Esta tipología es un recurso importante para los habitantes de la isla que viven del turismo y cuentan con esos ingresos para sus familias. El diseño de Casa Toquilla T, es una donación del estudio para cualquier habitante de la isla que quiera replicarla.
Para la construcción de todas estas tipologías, se trabajó con mano de obra local, y cada casa sirvió como ejercicio práctico para capacitar a la comunidad en la construcción de bambú y el tejido de paja toquilla. Cada vivienda cuenta con su propio sistema de gestión de aguas residuales, que incluye un biodigestor, filtros biológicos y campos de infiltración.
Desde el punto de vista técnico, las viviendas fueron sometidas a diferentes metodologías de preservación y curado para evaluar su durabilidad y rendimiento en condiciones reales en el entorno húmedo y salino de la costa. Se emplearon diversas técnicas de construcción, como juntas simples con pasadores metálicos o juntas tradicionales con extremos en forma de boca de pez o pico de flauta, para crear estructuras prácticas y eficientes.
Se tuvo en cuenta problemas típicos de estas construcciones, como la oxidación en las piezas de unión, las instalaciones o el acabado final. Para solucionar estos problemas, se utilizó exclusivamente acero inoxidable para las varillas roscadas, tuercas y arandelas. Se utilizaron cables reforzados para exteriores en las instalaciones, y todo el cableado se enrutó a través de las piezas, perforando solo cuando era necesario para los tomacorrientes e interruptores eléctricos, que se seleccionaron cuidadosamente para minimizar el impacto en el bambú.
Para el acabado final, después de varias pruebas, se utilizó un aceite a base de cera de abejas para proteger el material de los rayos UV y el agua.
CASAS TOQUILLA es un proyecto que maximiza la técnica para ser lo más eficiente posible sin comprometer la calidad y la seguridad. Consiste en una serie de decisiones y detalles con el objetivo de revitalizar la construcción de bambú y paja toquilla con el propósito de hacerla accesible para todos. Actualmente, la metodología, el diseño y la construcción se han replicado en tres viviendas más en la zona, y se han construido 7 Casas Toquilla. Este proyecto también ha inspirado desarrollos habitacionales a gran escala en otras ciudades del país y proyectos individuales en otras áreas de la costa ecuatoriana.


























